Proyecto SAOCOM: Ingenieros de la UNLP trabajan para proteger de temperaturas extremas a satélites argentinos

Pertenecientes a la Unidad de Investigación y Desarrollo UID “GEMA”, un grupo del Departamento de Ingeniería Aeronáutica realiza el análisis y diseño térmico, y la confección de componentes aeroespaciales para el proyecto SAOCOM. Uno de los satélites será lanzado a mediados de este año.

En el Departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería de la UNLP un grupo de ingenieros y becarios protege de temperaturas extremas a satélites argentinos. Son los integrantes de la Unidad de Investigación y Desarrollo – Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA), quienes participan del proyecto SAOCOM. Realizan el análisis y diseño térmico de componentes aeroespaciales, además de la fabricación de mantas térmicas. Uno de los satélites, que aportará datos ambientales e información de interés para la agricultura, será lanzado a mediados de este año.

El Proyecto SAOCOM (Satélite Argentino de Observación Con Microondas) contempla un sistema compuesto por dos satélites de observación terrestre, el SAOCOM 1A y el SAOCOM 1B, pertenecientes a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), con la participación de organismos y empresas nacionales. Contempla la construcción de dos satélites más. Su objetivo central es la medición de la humedad del suelo y aplicaciones en emergencias, tales como detección de derrames de hidrocarburos en el mar y seguimiento de la cobertura de agua durante inundaciones.

GEMA 2014 4

El ingeniero aeronáutico Pablo Ringegni, director del GEMA, señaló que hace más de seis años el grupo viene trabajando en el análisis y diseño térmico de la antena del SAOCOM 1A, la cual mide 10 metros de largo por 4 metros de ancho en su modo desplegado.

Según el profesional, para que la antena pueda funcionar conforme a requerimientos, luego de desplegarse en el espacio, debe quedar con una planitud muy exigente. Para ello requiere de un diseño mecánico y estructural adecuado, al igual que un comportamiento térmico propicio ante las cargas térmicas a las que se ve sometida en el espacio. “Esta situación térmica que sufre la antena, de tener algunas zonas con alta temperatura y otras con baja, hace que se deforme y quede fuera del plano requerido”, explicó Ringegni.

El análisis y diseño térmico no consistió sólo en un trabajo de escritorio y oficina, que fue muy exigente tanto técnicamente como en tiempo, sino que se diseñaron e hicieron una gran cantidad de ensayos para corroborar que los estudios y simulaciones por computadora, hechos sobre los modelos, fueron realizados de modo correcto.

Los ensayos más importantes se dividieron en tres etapas. La primera se realizó en el año 2012 en las cámaras de termovacío del Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), de CONAE, en Córdoba. La antena del satélite tiene 7 paneles. En esa oportunidad, se realizó un ensayo con medio panel de antena, simulándose las condiciones espaciales.

Dos años después, se hizo la segunda campaña de ensayos en el laboratorio IABG de Alemania, donde funciona un simulador solar, una de las cámaras de termovacío más grande del mundo, de unos 12 metros de largo por 6 de diámetro. En esa oportunidad, viajaron durante varias semanas para conducir los ensayos personal profesional del GEMA junto con becarios de Ingeniería Industrial y Aeronáutica. Se ensayó un panel entero del satélite. “Además diseñamos todas las estructuras metálicas que hacían de apoyo para trasladar, ubicar y posicionar en el simulador solar ese gran panel de antena, que mide 4 metros por 1,5 metros”, detalló Ringegni.

La última campaña de ensayos se hizo en Bariloche, en la sede de INVAP, en noviembre de 2017. También en esa ocasión los resultados de las pruebas, realizadas durante 25 días, fueron óptimos.

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